Toros, una caldereta, el desfile de despedida y una traca, pusieron el broche de oro a las fiestas de Cabanillas

Las Fiestas de Cabanillas del Campo 2018 han llegado a su fin. La tarde noche del domingo cerró el programa, y puso fin a los casi 60 actos desarrollados desde que comenzaron las celebraciones el pasado martes.

Como marca la tradición, este último día de las Fiestas de Cabanillas es «el día de la caldereta». Más de 1.700 raciones se repartieron este domingo en esta última cita gastronómica de los festejos. La caldereta comenzó a servirse algo antes de las 21:30 horas, y con gran agilidad en poco más de media hora se habían repartido todas las raciones solicitadas, para ser degustadas en las mesas y bancos municipales que se dispusieron en toda la plataforma central del Ferial. El plato cosechó generales elogios de los comensales.

La cena fue amenizada por un espectáculo circense, «Fedriani», que resultó muy aplaudido. Un pequeño grupo de artistas demostró enormes habilidades con artes del circo como el trapecio en aro, los malabares o los equiilbrios de diferente tipo. El espectáculo se prolongó por espacio de una hora, y a eso de las 23:15 se ponía punto final a las actividades desarrolladas en el Ferial durante estos días, y comenzaba el Desfile Fin de Fiesta de las peñas hasta la Plaza del Pueblo.

Alrededor de 200 peñistas respondieron al llamamiento realizado para participar en este desfile, una de las novedades del programa de este año. La idea era celebrar un evento popular de despedida desfilando de la misma manera en la que comenzó todo: desde el Ferial hasta la Plaza del Pueblo.

Tras el espectáculo de circo que amenizó la cena de caldereta, salía la comitiva desde el Ferial, a ritmo de charanga. Se recorrió la calle del Muro, Juan Rhodes, Plaza de la Iglesia y Benalaque hasta llegar a la Plaza del Pueblo. La charanga entonó en la plaza varias veces los acordes del famoso «Pobre de mí», y finalmente se prendió una traca que sirvió de remate festivo y despedida hasta el año que viene.

Antes de finalizar la jornada se celebró en la tarde del domingo el segundo y último encierro por las calles de las Fiestas de Cabanillas. Se lidiaron en festejo popular tres novillos, dos negros que se estrenaron para la ocasión, y el jabonero que también salió a las calles el día anterior, y que repitió en este festejo.

Precisamente este último toro fue el que corneó a un hombre que se encontraba en el recorrido del encierro cuando el burel salía de la plaza hacia la calle Valdemoma. En la manga de entrada de la puerta grande el novillo le cogió despistado junto a las talanqueras, y le propino una cornada en el muslo de la que tuvo que ser atendido por los facultativos, en el quirófano establecido junto a la Plaza.

El hombre, mayor y vecino de Alovera, sufrió una cornada de 20 centímetros de trayectoria en la pierna izquierda, que afectó fundamentalmente a tejido muscular. Fue estabilizado en el quirófano de emergencia, y posteriormente trasladado al Hospital de Guadalajara, para someterse a pruebas de imagen, pero sin consecuencias de gravedad. También se trasladó a Guadalajara a un niño que se encontraba en las gradas de la plaza y sufrió una caída, que le produjo una herida en la cabeza.

En cuanto al resto del festejo resultó entretenido, sobre todo en su primera mitad. Los tres novillos dieron buen juego en sus subidas y bajadas por Valdemoma, que permitieron el lucimiento de los recortadores y corredores. El festejo se prolongó por espacio de dos horas y media, con mucho público tanto en el recorrido -las talanqueras de la calle Valdemoma estuvieron repletas de espectadores- como en las gradas de la propia plaza de toros.
¡Vivan las Fiestas de 2019!