La nuclear de Trillo aumentó un 2,2% su producción eléctrica en 2019

La central nuclear de Trillo cierra el 2019 con un aumento en la producción de energía eléctrica superior al 2,2 por ciento con respecto al 2018 y alcanza los 8.458 GWh, una producción que desde su puesta en marcha en 1988 alcanza los 255.000 MWh. El director de la instalación, Javier Vallejo, ha presentado hoy los datos de producción destacando el 2019 como un año «muy buen y libre de incidentes» en el que la planta operó de forma estable con la excepción de la bajada de carga del día 21 de diciembre por indicación del despacho de cargas, que obligó a bajar la potencia.

Doce años lleva la planta sin paradas automáticas del reactor y más de seis sin tener una parada no programada, algo que ha querido resaltar Vallejo en una comparecencia en la que también ha dado cuenta de la próxima recarga de combustible que tendrá lugar el próximo mes de mayo.

En esta parada, que está programada entre el 9 de mayo y el 5 de junio y para la que hay prevista una duración de 27 días, van a participar unas 40 empresas y más de mil profesionales. Una parada en la que se van a sustituir 36 elementos combustibles y se revisarán equipos y componentes además de inspeccionarse las corrientes inducidas en el cien por cien de los tubos de un generador de vapor.

También se procederá a la limpieza e inspección de la piscina y se implantará modificaciones de diseño destinadas a finalizar los programas de trabajo iniciados en años anteriores con el fin de adecuar las instalaciones a los nuevos requisitos industriales o mejorar la disponibilidad de la instalación.

El volumen de actividades programado en esta trigésimo segunda recarga no presenta grandes diferencias con respecto a lo que se considera una recarga estándar de la planta según su director.

Por lo que se refiere a la seguridad nuclear o protección radiológica, la operación de la planta se ha desarrollado con «absoluta normalidad» sin que se haya producido en este periodo ningún incidente significativo que haya afectado a dicha seguridad.
La dosis máxima individual recibida por un trabajador el pasado año ha sido una de las más bajas, situándose en la menor de todas las centrales de España, un rasgo que ha querido resaltar también el director de la instalación.